Hay historias que nos acompañan durante toda la vida.
Historias que se quedan dentro. Que nos hacen mirar el mundo —y mirarnos a nosotras mismas— con otros ojos.
Los Cuentos Semillas nacen para dar vida a ese tipo de historias: un universo donde cada aventura acompaña una etapa distinta de crecer.
Cada cuento parte de una inquietud, una necesidad o una pregunta que merecía convertirse en historia.
Algunas nos acercan al cuerpo y a la salud femenina. Otras hablan de amistad, de emociones, de creatividad, de identidad, de naturaleza, o de esos pequeños grandes descubrimientos que forman parte de la infancia. Y, como pasa en la vida misma, todos esos temas se entrelazan, dando forma a personajes y aventuras que invitan a las niñas a descubrir el mundo mientras se descubren a sí mismas.
Porque hay historias que terminan al cerrar el libro. Otras siguen creciendo dentro de quien las lee.
La primera semilla
Antes de que existiera la colección Cuentos Semillas, existió una historia que inspiró el nacimiento de todo lo demás: La Magia del útero.
Fue el primer cuento que escribí, y la semilla de la que empezó a crecer todo este proyecto.
Llevaba años acompañando a mujeres cuando entendí algo que no podía ignorar: una buena relación con el cuerpo, entenderlo y cuidarlo empieza en las edades más tempranas. Un conocimiento profundo que te permita mirar de una manera diferente, mágica y divertida.
Si educamos para la salud femenina, si educamos sobre el cuerpo, sobre nuestra identidad, sobre lo extraordinarias que somos, en la infancia, llegaremos a la edad adulta entendiéndonos y sintiéndonos de manera diferente. Entendí que ahí empezaba esa siembra. Quise darle a las niñas una historia que les hablara de su útero sin miedo ni misterio, que aprendieran de él más allá del contexto anatómico, que descubrieran que su cuerpo también es mágico.
Así nació La Magia del Útero.
Con el tiempo entendí que esa historia no podía quedarse sola. Era la primera de muchas, la primera semilla que daría paso a muchas otras.
Por eso sigue ocupando un lugar especial dentro de Cuentos Semillas. Porque toda historia tiene un comienzo. Y esta fue la primera semilla.
Historias que dejan huella
Los cuentos tienen una forma especial de quedarse con nosotras. Enseñan sin imponer, hacen pensar sin juzgar, ayudan a entender sin miedo. A través de sus personajes nos reconocemos, y en esas historias encontramos, muchas veces, nuevas formas de ver lo que ya vivíamos.
Por eso están en el corazón de Semillas: porque una historia sigue hablándonos mucho después de haber cerrado el libro.
Una universo para crecer.
Cada libro de la colección acompaña una etapa distinta del crecimiento. Juntos, forman un mapa de historias pensado para acompañar a niñas, familias y educadores en las conversaciones que de verdad importan.
Historias que inspiran, que abren preguntas, que ayudan a comprender y que acompañan. Compañeras de viaje para toda una vida.


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